El Potenciómetro en Ciclismo

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Comenzamos con el potenciómetro.

Es inevitable en estos últimos años escuchar hablar de vatios, potenciómetros, tipos de potenciómetros, etc. Y es que en el panorama ciclista actual los vatios están cada vez más consolidados y probablemente sea el presente y el futuro del entrenamiento ciclista.

Cuando nos decidimos a entrenar por potencia debemos tener presente la importancia que tiene el saber qué estamos haciendo, cuando escuchamos decir por ejemplo: ¡Voy a 200 vatios! esto ¿Qué significa? Pues bien habrá personas que a estos 200 vatios estarán trabajando por encima del segundo  umbral  y otras personas que irán “soltando piernas”. Por lo tanto, para saber dónde nos encontramos es imprescindible hacer un Test con el que podamos establecer/actualizar nuestras zonas de entrenamiento.

Hay diferentes test que nos van a dar datos suficientes para saber dónde nos encontramos durante los entrenamientos. Los test más extendidos para ello son el test incremental, que requiere de algún material específico como analizador de gases y/o medidor de lactato. Luego, tenemos el test UPF que es el test más sencillo de realizar en el día a día. Es un test submáximo en el que tras un protocolo de desgaste tenemos que hacer 20 minutos a tope en una subida de entorno al 4-5% de desnivel positivo. Con los datos que obtenemos de este test, podemos establecer nuestras zonas de entrenamiento tanto de frecuencia cardiaca como de potencia y a partir de aquí ya sabemos en todo momento en qué Hito fisiológico nos encontramos.

El entrenamiento por potencia tiene una serie de ventajas sobre el entrenamiento por Frecuencia Cardiaca. De forma resumida, como bien sabemos, a la frecuencia cardiaca le afectan muchas variables, como por ejemplo: el calor extremo, frío extremo, humedad, estrés, fatiga, etc. Si planificamos un entrenamiento por frecuencia cardiaca en el que queramos trabajar zonas altas (5-6), imaginemos un entrenamiento de series a 180ppm para trabajar VO2max (zona 5), en este tipo de sesión se puede producir un problema que es el siguiente: si nuestro deportista tiene que hacer las series y ese día no ha descansado, hace frío o está estresado, es posible que no llegue a estas 180ppm pero sin embargo nuestro atleta forzará más y más para llegar a esta frecuencia cardiaca, por lo tanto el trabajo que hace a nivel muscular (vatios) sería probablemente de Zona 6, este problema se podría minimizar trabajando con una escala de percepción subjetiva del esfuerzo. Sin embargo si este mismo entrenamiento fuera planificado para hacerlo por vatios, siempre y cuando nuestras zonas estén bien ajustadas y el entrenamiento sea asequible para el nivel del deportista, no deberíamos tener problema en hacer las series, a no ser que tengamos una “fatiga periférica” importante.

¡Volveremos a hablar sobre este tema más adelante!

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